
Chihuahua.- El conflicto interno entre vecinos del fraccionamiento Residencial Leones, quienes mantienen una disputa por la administración del lugar, escaló luego de que cámaras de seguridad que apuntaban hacia el interior del residencial fueran cubiertas con grafitis y posteriormente retiradas.
La agrupación “Somos Leones” aseguró que estas acciones vulneran la seguridad y representan un acto vandálico que podría facilitar el ingreso de personas ajenas al fraccionamiento. Por su parte, integrantes de “Leones Unidos” defendieron el grafiti y el retiro de los equipos.
Según esta última agrupación, las cámaras pertenecían a una empresa contratada por una administración anterior cuyo contrato ya terminó, además de considerar que los dispositivos vulneraban la privacidad de los vecinos.



