Chihuahua, Chih.- Cientos de fieles católicos celebraron el Miércoles de Ceniza con la imposición del signo penitencial en la Catedral de Chihuahua, dando inicio a la Cuaresma.
El sentir de los feligreses reflejó una mezcla de esperanza, nostalgia y un profundo deseo de renovación.
Los fieles comentaron que, lejos de verse como una carga, las prácticas de ayuno y abstinencia son recibidas con entusiasmo, e invitaron a toda la comunidad a vivir con humildad y compromiso social.
El sacerdote exhortó a tomar la Cuaresma como un tiempo para reflexionar y ayudar al prójimo desde sus posibilidades, aprovechar las próximas vacaciones para dedicar tiempo a sus seres queridos y profundizar en el interior personal.



